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El explosivo aumento de siniestros con bicicletas y monopatines eléctricos en Uruguay: ¿qué está pasando?

Riesgos, causas y prevención, para la disminución de las lesiones.
16 de junio de 2026 por
Soria Seguros

La movilidad eléctrica dejó de ser una novedad para convertirse en parte del paisaje cotidiano uruguayo. Cada vez es más frecuente ver bicicletas eléctricas, monopatines, scooters y automóviles eléctricos circulando por las calles de Montevideo, Maldonado, Canelones y otras ciudades del país. Su practicidad, bajo costo operativo y menor impacto ambiental han impulsado una adopción acelerada en los últimos años.

Sin embargo, junto con este crecimiento también ha aumentado la cantidad de incidentes y siniestros vinculados a estos vehículos. Según datos divulgados por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), los lesionados en vehículos de movilidad personal eléctricos pasaron de 26 casos en 2020 a 191 casos en 2025, lo que representa un incremento superior al 600%. El crecimiento más importante se registró en los monopatines eléctricos, aunque también involucra bicicletas y otros dispositivos similares. 

Lesionados por Año

La pregunta que muchos usuarios se hacen es simple: ¿qué está ocurriendo realmente? ¿Son más peligrosos estos vehículos o simplemente hay más circulando? La respuesta es más compleja y merece un análisis detallado.

El riesgo que está creciendo silenciosamente

Cuando se habla de movilidad eléctrica, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en accidentes de tránsito. Y efectivamente, el aumento de usuarios implica una mayor exposición a choques, caídas y atropellos.

Sin embargo, existe otro riesgo que está ganando relevancia a nivel mundial: los incidentes relacionados con las baterías de ion-litio.

Estas baterías alimentan prácticamente todos los vehículos eléctricos livianos. Son eficientes, livianas y permiten una buena autonomía, pero requieren condiciones adecuadas de uso, almacenamiento y carga.

Los problemas suelen aparecer cuando:

  • Se utilizan cargadores no originales.
  • Se realizan modificaciones artesanales.
  • La batería recibe golpes o caídas.
  • Se expone a altas temperaturas.
  • Se continúa utilizando una batería deteriorada.
  • Se carga durante períodos prolongados sin supervisión.

Cuando una batería de litio falla puede producir un fenómeno conocido como "fuga térmica", una reacción interna que genera un aumento brusco de temperatura y puede provocar incendios extremadamente difíciles de extinguir. Estudios internacionales muestran que los incendios asociados a baterías de ion-litio continúan creciendo año tras año debido a la expansión masiva de estos dispositivos.

Aunque estos eventos siguen siendo relativamente poco frecuentes respecto a la enorme cantidad de vehículos en circulación, cuando ocurren suelen generar daños materiales importantes.

Situaciones cotidianas que pueden transformarse en un problema

El riesgo no se limita a la vía pública.

Imagine una bicicleta eléctrica cargándose durante la noche dentro de un apartamento. O un monopatín conectado en un garaje compartido de un edificio. También es común encontrar baterías almacenadas en depósitos, comercios o locales cerrados sin ventilación adecuada.

En Uruguay, donde los edificios con estacionamientos compartidos son cada vez más comunes, especialmente en Montevideo y zonas costeras, un incidente de este tipo puede afectar no solamente al propietario del vehículo, sino también a vecinos, consorcios y terceros.

A esto se suma otro factor: muchos usuarios desconocen las limitaciones reales de estos equipos. Algunos monopatines actualmente disponibles en el mercado alcanzan velocidades considerablemente superiores a las previstas originalmente en la normativa para este tipo de vehículos, aumentando la gravedad potencial de los siniestros.

Por otro lado, el crecimiento de los accidentes también responde a una realidad evidente: cada vez hay más usuarios utilizando estos medios de transporte para trabajar, estudiar o realizar desplazamientos diarios. Más circulación implica más exposición al riesgo.

El impacto económico que muchas personas no consideran

Cuando ocurre un siniestro, la preocupación inicial suele ser la salud de las personas involucradas. Sin embargo, el aspecto patrimonial puede transformarse rápidamente en un problema importante.

Muchos propietarios asumen que cualquier daño estará cubierto por algún seguro, pero no siempre es así.

Dependiendo de la póliza contratada, pueden existir limitaciones o exclusiones relacionadas con:

  • Daños al propio vehículo eléctrico.
  • Robo del equipo fuera del domicilio.
  • Daños ocasionados a terceros.
  • Incendios originados por baterías.
  • Responsabilidad civil derivada del uso del vehículo.

Por ejemplo, si una batería genera un incendio que afecta una vivienda o un local comercial, los costos pueden superar ampliamente el valor del vehículo involucrado.

Además, en caso de provocar daños a terceros, pueden aparecer gastos vinculados a reparaciones, indemnizaciones, honorarios legales o incluso reclamaciones judiciales.

En el caso de bicicletas y monopatines eléctricos, muchos usuarios descubren recién después de un incidente que no cuentan con una cobertura específica para su situación.

Por eso resulta fundamental comprender exactamente qué riesgos están cubiertos y cuáles permanecen bajo responsabilidad directa del propietario.

Cinco medidas simples que reducen significativamente el riesgo

La buena noticia es que gran parte de estos problemas pueden prevenirse mediante acciones relativamente sencillas.

1. Utilizar siempre cargadores originales

Los cargadores certificados están diseñados específicamente para controlar el proceso de carga de cada batería. Utilizar alternativas genéricas aumenta el riesgo de sobrecalentamiento.

2. Evitar cargar durante toda la noche

Siempre que sea posible, la carga debería realizarse bajo supervisión y desconectarse una vez completada.

3. Revisar periódicamente el estado de la batería

Inflamaciones, deformaciones, golpes visibles o calentamientos anormales son señales de alerta que requieren atención inmediata.

4. Utilizar casco y elementos de visibilidad

Los datos de siniestralidad muestran que las lesiones graves continúan creciendo entre los usuarios de movilidad personal. La protección personal sigue siendo una de las medidas más efectivas para reducir consecuencias severas.

5. Verificar las coberturas de seguro

No todas las pólizas contemplan los mismos riesgos. Conocer exactamente qué cobertura tiene contratada evita sorpresas desagradables cuando ocurre un incidente.

6. Evitar modificaciones caseras

Cambiar baterías, controladores o sistemas eléctricos sin respaldo técnico puede comprometer seriamente la seguridad del equipo.

Una tecnología con futuro que requiere responsabilidad

La movilidad eléctrica llegó para quedarse. Sus ventajas son evidentes y seguirá creciendo en Uruguay durante los próximos años.

El desafío no consiste en generar temor ni desconfianza hacia esta tecnología. Al contrario, el objetivo debe ser promover un uso seguro, informado y responsable.

Los datos muestran que la siniestralidad vinculada a vehículos de movilidad personal viene aumentando a un ritmo significativo. Al mismo tiempo, la experiencia internacional demuestra que los riesgos asociados a las baterías requieren especial atención cuando no se respetan las recomendaciones de fabricantes y especialistas.

Por eso, este es un buen momento para revisar tanto los hábitos de uso como las coberturas de seguro disponibles.

Si usted posee una bicicleta eléctrica, un monopatín, un scooter o cualquier otro vehículo eléctrico, conviene verificar que su protección esté alineada con los riesgos reales a los que está expuesto.

En Soria Seguros podemos ayudarle a analizar su situación particular, identificar posibles brechas de cobertura y encontrar soluciones adecuadas para proteger tanto su patrimonio como su tranquilidad.

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